05 septiembre 2016

reina de los naufragios

Reina de los naufragios, las orillas
de los mares del mundo te coronan
con millones de joyas y monedas
que brillan como estrellas bajo el agua.
El oro que te falta y que te sobra
es limosna que entregas al futuro,
necesitado, el pobre, de tu ejemplo,
como lo estabas tú de la tristeza.
Reina de los eternos galeones,
del gran desdén y los enormes síes.
Reina de las insomnes fortalezas
que cuidan la espaciosa y triste nada.

07 julio 2016

entebbe

Eres y, porque das la vida, quieres
que defiendan la vida quienes amas.
El mal disipas como el viento el humo;
como el fuego la cera, lo derrites.
Eres, y la esperanza que regalas
nos guía por la oscuridad de Entebbe.
De madrugada, el Mar Rojo se abría,
como se ha abierto siempre que has querido.

16 junio 2016

noches blancas


¿Qué piensa mi niña

cuando insomne pasa

por los puentes negros

de las noches blancas?

 

¿Qué piensa mi niña,

qué olvida mi amada,

en las cortas noches

que nunca se acaban?

 

No duerme mi niña,

no duerme mi amada.

El alba no viene

y el sol no se marcha.

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20 mayo 2016

todo el cielo de españa


Todo el cielo de España inmaculado

sobre las torres frías de la tarde;

sobre las torres mudas de la tarde,

todo el cielo de España inmaculado.

Para la patria que perdió la gracia,

el cielo inmaculado inmerecido;

el insultado cielo inmerecido,

para la patria que perdió la gracia.

De nada te sirvió vencer los mares

ni adentrarte en las selvas pavorosas.

No te sirvió avanzar en el desierto

ni defender la brecha en la muralla.

Lo que había que hacer y más hiciste

y a ti misma te pagas con desprecio.

Sobre la antigua casa de María,

todo el cielo de España inmerecido.
 
 

(2011-2016)

21 abril 2016

del 76


Como Nuestra Señora en las pinturas
que incendiaban de gracia
las iglesias de Europa:
tan hermosa estarías
como Nuestra Señora en las pinturas.
De lo que yo decía, no me acuerdo,
pero recuerdo lo que tú decías,
que no podía ser.
Caía el sol de invierno,
y habíamos quedado
para verlo caer.

Caía el sol de invierno en la Almudena,
y el lejos era limpio
y muy lento el futuro,
cuando era más hermosa,
cuando estaba en los huesos la Almudena.
Tú me hablabas de Cristo y sus heridas
y yo veía levantarse un muro
difícil de vencer.
Tan hermosa estarías,
y la corta melena
dejarías crecer.

La corona de perlas llevarías
y el velo que se alza
para el beso primero
de las novias de Europa:
el velo de pureza llevarías.
Me decías de Cristo y sus heridas
y que, para apurar con Él su copa,
te habrías de esconder
de los ojos del mundo.
Y supe de repente
que no podía ser.

 

 

(Tel Aviv, 2012-Estocolmo, 2016)

08 enero 2016

jan sobieski


Aunque a la muchedumbre no le importe

que Europa valga poco y crea en nada,

o se hiele eclipsada por la luna,

yo quiero recordar a quien importa.

Por ejemplo, a ese rey de los polacos,

por su mérito rey, no por su sangre,

que dijo el dulce nombre de María

una mañana nueva en Jasna Góra:

niña de las montañas deslumbrantes;

niña de las montañas transparentes;

niña de los azules imposibles;

niña de los azules que más valen;

niña de los comienzos diminutos;

niña de la humildad recompensada;

lluvia fuerte que arrastra la miseria;

lluvia limpia que lava nuestras almas.

Los soldados cristianos qué sabemos:

sólo de la extensión de las estepas,

de la feliz e interminable nada,

de la ansiedad sin fin de las estepas;

sólo de la estrechura de los bosques,

de los desfiladeros infinitos,

de las ciudades que arden en la noche

como estrellas en medio de la nada.

Los soldados de Cristo qué valemos

sin tu mano de niña que nos lleva

hasta la luz final del laberinto.

Sin tu mano de niña, qué valemos.

Un doce de septiembre frente a Viena,

contra la densa reja de las picas

y contra los mosquetes infernales

los soldados de Cristo se lanzaron.

La hora que pertenece a nuestro ahora:

contra la muchedumbre de las picas

y contra las tormentas infernales,

la carga de los húsares alados.
 
 
 
 (Tel Aviv, mayo 2012)

(de Gloria, Adonáis, Rialp, Madrid, 2016)

23 diciembre 2015

divna ljubojevic

dice el Credo y canta a a María.